Investigaciones y Descubrimientos

Diez minutos de ejercicio contribuyen a ser mejorar niveles de felicidad

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Michigan, buscó explorar la relación entre el ejercicio y las emociones positivas, en especial sobre el tiempo de ejercicio necesario para que tengan un efecto positivo.

De esta forma, analizaron 23 estudios sobre ejercicio y felicidad realizados desde 1980 con datos de más de 500 mil personas de diferentes etnias, edades, grupos socioeconómicos, etc.

Después de la revisión, concluyeron que las personas que realizan ejercicio, aunque sea por 10 minutos al día, tienden a ser más felices que aquellos que prefieren una vida sedentaria.

Explicaron que la posibilidad de ser feliz era 20 por ciento mayor en aquellos que realizaban al menos una hora y 40 minutos de actividad física a la semana, aumentando el porcentaje hasta 52 por ciento en aquellos que hacían más de tres horas y media a la semana.

“Lo que más nos sorprendió es que para una población normal, incluso hacer tan poco como diez minutos de ejercicio es propicio para sentirse más feliz… Creo que podemos decir con seguridad que las personas que hacen ejercicio probablemente serán más felices que aquellas que no”, indicó Weiyun Chen, profesora de la Universidad de Michigan y autora del estudio publicado por la revista The Journal of Happiness Studies.

En cuanto a la relación entre felicidad y el ejercicio, la doctora indicó que se debe a varios factores como la sensación de bienestar producto de estar saludable, algo que ayuda a mejorar nuestra autoimagen y mejora la autoestima, dando un sentido de logro al ejercicio que se realiza.

“Hacer ejercicio es similar a meditar. Estás con tu foco atencional en la actividad y eso aleja pensamientos catastróficos y reduce el ruido mental. Eso se mantiene si se hace ejercicio constantemente”, señaló Alejandro Díaz, psicólogo deportivo de la Red de Salud UC Christus.

CONSEJOS DE SALUD

Por qué es importante realizan 30 minutos de ejercicio

Para tener una buena salud, es más que suficiente realizar entre tres y cinco sesiones de media hora de alguna actividad física a la semana con ejercicio aeróbico de moderada intensidad.

Fabiola Núñez Zurita, coordinadora de Asistencia Médica en Dirección de Medicina del Deporte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que este tipo de rutinas solo pueden cambiar en caso de que se requiera de un control de peso, donde se agregan dosis más altas y entrenamientos de fuerza combinados con una buena dieta.

Respecto a los beneficios de este tipo de rutinas, ayuda a que la sangre circule de mejor manera y pueda llegar a todos los rincones del cuerpo, llevando nutrientes importantes como el oxígeno, primordial para el metabolismo celular.

A nivel psicológico, el ejercicio actúa como anti-depresivo, mejorando nuestro estado de ánimo y nuestra autoestima, repercutiendo en nuestra seguridad ante las situaciones de la vida.

Para aquellos que padecen de hipertensión o diabetes, ayuda a que la presión arterial pueda regularse con el ejercicio e incluso acompañado de una alimentación saludable puede ser aún más productiva. En el caso de la diabetes, regula los niveles de glucosa, aunque en ambos casos se necesita de la aprobación del médico para obtener mayor beneficio de las rutinas.

Cabe señalar que no es necesario comenzar de golpe con los 30 minutos de ejercicio, al menos no las primeras veces, respeta las señalas de tu cuerpo y si sientes fatiga ve poco a poco.

Investigaciones y Descubrimientos

Es recomendable realizar ejercicio después de comer o en ayunas

La Universidad de Bath, en el Reino Unido, realizó una investigación para descubrir en que momento es mejor realizar ejercicio, en ayunas o después de comer.

En sus primeras conclusiones, indicaron que el mayor beneficio del ejercicio en la salud se obtiene en ayunas, al determinar que los hombres con el estómago vacío quemaron más grasa durante la sesión de ejercicio, a diferencia de aquellos que comieron antes. Sin embargo, eliminaron un poco más de calorías durante la caminata después de desayunar que la que hicieron en ayuno.

La investigación titulada The American Journal of Physiology-Endocrinology, también menciona a los genes de las personas, debido a que se comportaron de manera diferente dependiendo si alguien había comido o no antes de caminar, Algunos de estos genes producen proteínas que favorecen la regulación de la glucosa en sangre y los niveles de insulina en el cuerpo.

Los genes se activaron de manera más importante cuando los hombres habían ayunado antes del ejercicio, que cuando consumieron alimentos.

“Si pensamos en términos evolutivos nos damos cuenta que nuestros ancestros tuvieron que gastar muchísima energía para la actividad física de cazar y recolectar alimentas. Así sería perfectamente normal que el ejercicio se hiciera primero y el consumo de comida después”, explicó Dylan Thompson, autor principal del artículo.

Para sus resultados, reclutaron a diez hombres jóvenes sedentarios con sobrepeso y analizaron su condición física, así como sus valores metabólicos en reposo, tomando muestras también de su sangre y tejido adiposo.

Cada hombre caminó durante una hora en una caminadora fija a una velocidad moderada en dos sesiones. En la primera no desayunaron, mientras que en la segunda consumieron 600 calorías en un desayunado diseñado por los investigadores dos horas antes de ejercitarse.

Investigaciones y Descubrimientos

Factores que pueden aumentar tu colesterol

El colesterol alto es algo que pueden sufrir diferentes personas, sin importar su rango de edad, genes, historial familiar, entre muchas otras cosas. Esta condición puede provocar graves consecuencias a la salud, inclusive la muerte, por lo que es importante conocer más sobre ella.

Aquí te explicamos más sobre los diferentes factores y que tal vez no conocían que pueden llevarnos a sufrir de colesterol alto.

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Consecuencia de algunas enfermedades

El padecer ciertas enfermedades nos puede llevar a sufrir de colesterol alto, algunas de las enfermedades son el hipotiroidismo, enfermedad renal crónica, las enfermedades hepáticas, entre otras.

Edad

Esto aplica en mayor número de casos a las mujeres, ya que al entrar a la menopausia son más propensas a que su colesterol se eleve, por lo que deben cuidar su dieta y realizar mayor actividad física en ese periodo.

Fumar

Como es bien sabido, fumar es una de las peores adicciones que puedes tener, ahora a sus puntos negativos debes aumentar el que puede incrementar el riesgo de tener altos niveles de colesterol.

Historial Familiar

Conocer el historial clínico de nuestra familia es importante, no solo para saber más sobre el colesterol, sino para la salud en general. Debido al historial familiar, podrías tener predisposición genética al colesterol alto.

Mala Dieta

El factor de riesgo más notable para sufrir de colesterol alto es el llevar una mala dieta. Esto sucede por el alto consumo de azúcares, grasas saturadas y carbohidratos refinados.

Medicamentos

Ciertos medicamentos pueden incrementar los niveles de triglicéridos, disminuyendo los niveles del buen colesterol. Entre los que se incluyen diuréticos tiazídicos, betabloquantes, estrógenos y corticosteroides.

Poca actividad física

El tener una vida sedentaria puede traernos varias complicaciones, incluyendo el riesgo al colesterol alto, por lo que lo recomendable es caminar al menos una vez al día, levantarse del asiento o lugar donde estemos al menos cada media hora y estirarse lo más que se pueda.

Investigaciones y Descubrimientos

Dieta y ejercicio, claves para reducir riesgo de Alzheimer

El Alzheimer es una de las enfermedades que mayores complicaciones trae en la vida adulta, al causar del 50 al 70 por ciento de todos los trastornos que producen deterioro de las funciones intelectuales en esa etapa.

Esta enfermedad no tiene cura, pero si puede prevenirse el riesgo de sufrirla, siendo una dieta saludable y el ejercicio las claves para reducir el riesgo de desarrollarla.

“No existe tratamiento o cura para detener o invertir el deterioro mental de la enfermedad, pero existen medicamentos que ayudan a controlar las alteraciones conductuales”, explicó el Centro Estatal de Salud Mental (CESAM) de la Secretaría de Salud en un comunicado.

El Alzheimer es una enfermedad que se desarrolla en cualquier tipo de persona, cuyo principal factor de riesgo es la edad, además de los antecedentes familiares y la carga genética.

“La mayoría de las personas con la enfermedad tiene 65 años o más y una de cada nueve personas de este grupo de edad, tiene la enfermedad… Se cree que existe un fuerte vínculo entre una lesión grave en la cabeza y un riesgo futuro de desarrollar la enfermedad de Alzheimer”, indica el comunicado.

El riesgo de sufrir esta enfermedad aumenta por afecciones que dañan el corazón y los vasos sanguíneos, incluyendo enfermedades del corazón, diabetes, derrame cerebral, presión arterial y colesterol alto.

Investigaciones y Descubrimientos

¿Qué se recomienda después de la intervención quirúrgica: Bypass Intragástrico?

Antes que nada, recordemos que “Bypass”, es el procedimiento quirúrgico más realizado a nivel mundial, que tiene dos mecanismos de acción: Restrictivo al realizar un reservorio gástrico muy pequeño y Malabsortivo al “puentear” parte del intestino delgado para disminuir la absorción de grasas y azucares.

La pérdida de peso esperada en 1 año es de más de la mitad del peso excedido, entre los 18 y 24 meses, se pierde de entre un 70 a 80% del peso, resultado que puede mejorar según la dieta y el ejercicio.

En cuanto a lo metábolico, tiene una mejoría muy importante e incluso la curación de enfermedades como Diabetes, Hipertensión y Dislipidemia, dependiendo del tiempo de evolución.

La dieta post-bypass

  • Elige sabiamente los alimentos que puedes consumir, preferiblemente con alto contenido de proteínas, pocos hidratos de carbono y grasas moderadas.
  • Elige las carnes magras, enlatados de atún y salmón
  • Evita alimentos muy grasos y picantes
  • Ingiera muchas frutas y hortalizas
  • Los alimentos con grasas buenas son: Aguacates, salmón, nueces, sardinas, mantequilla de frutos secos, aceite de coco.
  • Planifica tus comidas.
  • Involucra a tus familiares en tu nuevo plan de nutrición.
  • Compra alimentos saludables y evita los dulces y postres.
  • Recuerda separar el agua de los alimentos por lo menos 30 minutos
  • Introduce nuevos alimentos lentamente

De este modo, poco a poco irás adquiriendo nuevas herramientas que te ayudarán a llegar a tu meta de pérdida de peso, y por supuesto a vivir mejor. Para llegar a ello te recomendamos algunos libros donde te puedes informar sobre todo lo referente a nutrición después de un bypass gástrico. Entre ellos:

  • Grano de cerebro (este libro está lleno de recetas y consejos que te ayudarán a implementas un estilo de vida saludable).
  • Guía Dummy para comer bien después de una cirugía bariátrica (en este libro encontrarás deliciosas recetas y consejos útiles en la pérdida de peso).

Recomendaciones durante la dieta post-bypass

  • Lo más importante es que introduzcas un alimento nuevo a la vez (no más de un alimento nuevo por día), y evaluar cómo reacciona tu cuerpo frente a esta demanda de alimentos.
  • Comer despacio y masticar los alimentos (15 segundos por cada bocado) mejora el proceso de la digestión. Existen aplicaciones que pueden ayudarte a contar el tiempo (puedes utilizar el temporizador de la aplicación Baritastic).
  • Recuerda separar los alimentos de las bebidas por al menos 30 minutos.
  • Se recomienda seguir la ingesta de 64 onzas de agua al día.
  • Es recomendable ingerir primero la proteína, luego los vegetales, y de último los carbohidratos.
  • Aléjate de los alimentos procesados, refinados y pre-envasados, ya que tienen muchos aditivos y conservadores que no aportan los nutrientes que tu cuerpo realmente necesita.
  • Al momento de elegir cualquier alimento procesado o no, lee las etiquetas y elige solo aquellos alimentos bajos en calorías y grasas. El consumo total de calorías al día es de 1200 a 1500 calorías (18 meses después de la cirugía).
  • No consumir azúcares refinados, grasas y carbohidratos, ya que pueden producir el síndrome de dumping.
  • Hay alimentos que debes consumir con precaución. Entre ellos: Carne de vaca, carne de cerdo, mariscos, uvas, nueces, granos enteros, maíz, frijoles.

¿Es bueno combinar la dieta con el ejercicio?

La dieta por sí sola no ayuda a la reducción de peso luego de una cirugía de bypass gástrico, por ello es importante comenzar un plan de ejercicios en la segunda semana. Puedes realizar ejercicios como caminar, correr, hacer ciclismo, levantamiento de pesas, ejercicio aeróbicos, bádminton, senderismo y baile. Todas estas actividades recreacionales y divertidas puedes hacerlas sin ningún problema. Se recomienda realizar 30 minutos de ejercicio 5 a 7 días a la semana.

Es importante no levantar más de 6 kg de peso durante al menos 6 semanas después de la cirugía, ya que puede producir una presión indebida sobre los puntos de sutura internos y originar una hernia.

CONSEJOS DE SALUD

El ejercicio puede alargarnos la vida, pero ¿puede ser perjudicial?

Según los estudios científicos más recientes es importante practicar 30 minutos al día de ejercicio y mejor si se hace a diario que no tan sólo 3 o 4 días.

Aunque no sea algo que nos venga de nuevo porque los profesionales de la salud siempre estamos insistiendo en la importancia de hacer ejercicio a diario, ahora queda claro que para beneficiarse de los efectos de nuestras actividades deberíamos hacer como mínimo 150 horas a la semana. Además, según un estudio realizado en los Estados Unidos, se afirma que estos 150 minutos por semana de actividad física deben ser de intensidad moderada.

Pero, ¿y si queremos hacer más ejercicio sería perjudicial para nosotros?. Esta es otra pregunta que a veces nos hacemos porque todo en exceso es malo en esta vida, incluso lo que aparentemente es sano… La buena noticia es que según otros estudios enfocados a buscar respuesta a esta pregunta, si hacemos más ejercicio que lo marcado como saludable nos ayuda a alargar la vida y mantenernos saludables. Aún así, existen límites.

El primero de los dos estudios fue publicado en Archives of Internal Medicine y lo llevaron a cabo un equipo de investigadores del Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda, EE.UU… En los resultados vieron que las personas que practicaban alguna actividad física aunque fuera por debajo del mínimo establecido presentaban un 20% menos de riesgo de mortalidad que los que no hacían ejercicio. Y cuando hacían 150 minutos a la semana o más este porcentaje de reducción en el riesgo de mortalidad incrementaba hasta el 31%. Eso sí, según el estudio, aquellos que hacen más de 150 minutos tampoco tienen cambios tan marcados. Vieron que para reducir hasta un 39% el riesgo de mortalidad era necesario hacer de 450 a 750 minutos semanales de ejercicio. Es decir, de 3 a 5 veces el mínimo recomendado.

Lo bueno es que, aunque hacer demasiado ejercicio sea perjudicial cuando decimos “demasiado” estamos hablando de hacer 10 veces más de ejercicio que lo recomendado. Es decir, los entusiastas del fitness pueden estar seguros porque deberían pasarse el día en el gimnasio para exceder este valor de actividad. Aunque este estudio habla del riesgo de mortalidad pero no de aspectos psicológicos o actitudes adictivas…que este es otro punto a tener en cuenta. Recordad lo que os digo siempre, hay que mirar siempre todos los pros y contras de las cosas y no quedaros sólo con una información.

De todas formas, según otro estudio que es el que confirma que podemos hacer más de 10 veces de actividad de la mínima establecida, los ejercicio que se realicen de actividad física intensa deben ser apoyados por la salud clínica y bajo control. Esta investigación también fue publicada en Archives of Internal Medicine y la dirigió un grupo de investigadores australianos. De hecho, también pudieron ver que el hecho de cambiar la actividad de intensidad moderada a intensa no conllevaba cambios en el riesgo de mortalidad que fueran realmente significativos. Es decir, sugieren que mejor que hagamos alguna actividad de intensidad moderada.