Investigaciones y Descubrimientos

Antidepresivos puede provocar disfunción eréctil

Los antidepresivos son uno de los tratamientos para combatir la depresión mas utilizados, sin embargo, su uso en exceso podría traer varios efectos secundarios al cuerpo humano, los cuales se siguen estudiando, como es el ejemplo de la disfunción eréctil en hombres.

De acuerdo con el estudio Disfunción sexual ocasionada por antidepresivos, dirigida por Sergio Pablo Urbina, de la Universidad La Salle, indica que una de las principales causas por las que los pacientes abandonan el tratamiento con antidepresivos son los efectos sobre el desempeño sexual.

“Durante la terapia antidepresiva los síntomas de disfunción sexual pueden ser: disfunción eréctil, disminución de la libido, dificultades en la excitación, dificultades en la lubricación vaginal, retraso en la eyaculación y anorgasmia, entre otros”, explica el estudio.

En estos casos, la disfunción sexual se vuelve un factor que se añade a los malestares generados por la depresión, por lo que pueden empeorar los síntomas. Por ello, 42 por ciento de los hombres y 15 por ciento de las mujeres descontinúan el tratamiento.

“Los síntomas afectan negativamente la calidad de vida del sujeto que los padece y su autoestima, puede conducir a la falta de apego al tratamiento y, en consecuencia, a la recaída de la sintomatología depresiva. En el caso de pacientes que toman antidepresivos, la prevalencia de disfunción sexual se incrementa hasta en un 60% en comparación con sujetos deprimidos que no toman dichos medicamentos”, explica el artículo.

El estudio señala que la disfunción sexual se ve relacionada con un incremento de serotonina, el decremento de la dopamina y la elevación en los niveles de prolactina. En el caso de la serotonina, su incremento inhibe el deseo sexual, la eyaculación y el orgasmo, mientras que la dopamina incrementa la función sexual.

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El azúcar tendría capacidad para curar heridas

Moses Marandu, creció en la pobreza rural de las Tierras Orientales de Zimbabue, quien estaba acostumbrado a frotarse sal en las heridas cuando se cortaba, aunque de vez en cuando tenía la suerte de que su padre le comprara azúcar para curarse.

Marandu fue notando como la azúcar parecía ayudar a sanar las heridas más rápido que no usando ningún tratamiento.

Este proceso con la azúcar lo llevó cuando fue reclutado como enfermero en el sistema de salud británico (NHS, por sus siglas en inglés), esto en 1997, viéndose sorprendido cuando notó que las personas no utilizaban azúcar para curar heridas.

Aunque su idea no era tomada en serio en un principio, ahora se dedica a dar conferencias, además de concluir un estudio piloto inicial sobre el uso eficaz de azúcar para la curación de heridas, ganando en 2018 un premio en la Revista del Cuidado de las Heridas (Journal of Wound Care), por su trabajo.

La importancia de su trabajo podría estar en que varias partes del mundo no se tienen recursos para pagar antibióticos, pero la azúcar resulta más accesible. Aunque, en el Reino Unido se tiene interés sobre lo que pasa con una herida infectada, ya que algunas veces no responde a los antibióticos.

Marandu contó que, en este sistema, se debe poner azúcar en la herida y aplicar una venda por encima, los granúlos absorben la humedad que permite el desarrollo de bacterias. Al eliminar las bacterias, la herida sana más rápido,

Su investigación ya tiene casos de éxito, por lo que busca financiamiento para futuros trabajos, con los que se busca convencer a la NHS de utilizar el azúcar como una alternativa a los antibióticos.

En cuanto a los tipos de azúcar efectivos para este remedio, solo el azúcar moreno sin refinar mostró no ser tan efectiva, mientras que la azúcar de caña o de remolacha se mostró efectiva .

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Consumo de vino puede acortar la vida

De acuerdo con un estudio publicado por la revista The Lancet, más de cinco dosis de alcohol a la semana disminuyen la esperanza de vida, esto a pesar de que se considera dentro del rango de moderado en muchos países.

Ante esto, la Organización Mundial de Salud (OMS) no tiene un consenso general sobre el término beber con moderación, al ser ambiguo. Para los individuos menores de 65 años se aconseja no sobrepasar las dos dosis de alcohol diarias, mientras que en las mujeres se aconseja máximo una al día; después de los 65 años se aconseja evitar el alcohol.

Estas dosis semanales son el equivalente a 196 gramos y 98 gramos de alcohol para hombres y mujeres, respectivamente, señalando el estudio que más de 100 gramos de alcohol a la semana, se habría relacionado con un mayor riesgo de muerte prematura. De esta forma, lo que se considera como consumo moderado en hombres y mujeres se asociaría con una menor esperanza de vida.

El estudio llegó a estas conclusiones al analizar datos de casi 600 mil individuos de 19 países diferentes, por lo que recomendó que se revisen los rangos seguros de consumo de alcohol e inclusive que se rebajen aún más.

La Universidad de Cambridge en conjunto con la British Heart Foundation realizaron el estudio, sugiriendo que las pautas de consumo de alcohol deberían de ser más parecidas a las utilizadas en Reino Unido, donde la medida estándar por semana en hombres y mujeres es de menos de seis bebidas.

El consumo de alcohol estaría directamente relacionado con un mayor riesgo de sufrir ictus o insuficiencia cardíaca, muerte por hipertensión arterial o aneurismo aórtico, según sus conclusiones. Por otra parte, no se detectó un límite bajo seguro en el cual el consumo de alcohol no se relacionase con ninguna de estas enfermedades.

“Si ya bebe alcohol, debe intentar beber menos para vivir más. Y si no bebe alcohol, evítelo a toda costa”, señala el estudio.

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Trastornos del sueño más comunes entre la población

Dormir poco o de mala manera, así como no conciliar el sueño tiene varias consecuencias en nuestro cuerpo, creando trastornos del sueño, los cuáles son necesario conocer para lograr una óptima recuperación.

Con diferentes tratamientos y el especialista correcto, podemos tener una recuperación total y volver a tener un sueño sano. Por ello, te presentamos a continuación los trastornos de sueño más comunes.

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1.- Insomnio

El insomnio es el más frecuente de todos los trastornos del sueño, el cual se entiende como la dificultad constante para conciliar o mantener el sueño, a pesar de tener las condiciones adecuadas para hacerlo.

Para especificar que una persona sufre de insomnio, debe tener alguna de las siguientes molestias nocturnas: fatiga, dificultad de atención, cambios en el rendimiento social o laboral, alteraciones de ánimo, somnolencia, disminución de energía, propensión a cometer errores, tensión muscular y preocupaciones relacionados con el sueño.

2.- Trastornos respiratorios

La llamada apnea central de sueño incluye síntomas en los que el movimiento respiratorio está disminuido o ausente de manera intermitente o cíclica, esto debido a una disfunción cardíaca o del sistema nervioso.

3.- Apnea central primaria

Esta caracterizado por episodios recurrentes de cese de la respiración durante el sueño, sin que esté asociado a la apnea ningún movimiento ni esfuerzo respiratorio.

Los episodios de apnea producen fragmentación del sueño, despertares frecuentes y rápidas tras las pausas de respiración y excesiva somnolencia diurna.

4.- Somnolencia excesiva diurna

Esto es la incapacidad para mantenerse despierto y alerta durante la mayor parte del día. Muchas veces conlleva un aumento en el tiempo total de sueño, aunque eso no significa que se tenga la sensación de sueño reparador. En otros casos, se tiene un comportamiento automático ante las actividades del día.

5.- Narcolepsia

Es una excesiva somnolencia diurna y cataplejía. Entre sus síntomas se encuentra el pasar de forma muy rápida de un estado alerta a la fase de sueño. Entre sus posibles síntomas se encuentra la parálisis del sueño, alucinaciones hipnagógicas, sueño desorganizado, pérdida brusca del tono muscular, entre otras.

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Desvelarse frecuentemente puede llevar a una muerte prematura

Las personas que suelen quedarse despiertas hasta altas horas de la noche y que duermen más allá de la salida del sol, tienen mayor riesgo de morir de manera prematura que aquellas que duermen a temprana hora.

Esto de acuerdo con una investigación realizada en el Reino Unido, en la que participación casi medio millón de personas, descubriéndose que quienes se denominan personas nocturnas, tiene un promedio de 10 por ciento más probabilidades de morir durante un periodo de 6.5 años que aquellas que duermen temprano.

Los efectos negativos a la salud se darían como resultado de una desalineación entre el reloj interno de una persona o ritmo circadiano, y el momento socialmente impuesto para el trabajo y otras actividades.

Las personas que se desvelaban con mayor frecuencia tuvieron mayor riesgo de sufrir ciertas condiciones de salud, incluyendo diabetes, trastornos psicológicos, trastornos gastrointestinales, trastornos neurológicos y afecciones respiratorias, de acuerdo con el estudio.

De igual forma, se explica que podría haber consecuencias fisiológicas por tener un horario de sueño que no coincida con su reloj interno, por ejemplo, un metabolismo alterado de la glucosa y un estado de ánimo volátil.

Otros estudios ya han señalado que este tipo de personas difícilmente tienen una dieta equilibrada y usan sustancias como alcohol y drogas.

Los científicos recomendaron que, para convertirse en madrugadores, las personas deben exponerse a la luz de la mañana y tratar de mantener una hora regular para acostarse, incluso los fines de semana.

En el estudio se analizaron los datos médicos de más de 433 mil personas en un rango de edad de 38 a 73 años del Reino Unido, tomando muestras durante un periodo de estudio de 6.5 años, comenzando las pruebas al preguntarles si eran madrugadores o trasnochadores.

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Es perjudicial aguantarse un estornudo

Aguantarse un estornudo parece una de las cosas más comunes entre la gente, algunos lo hacen por vergüenza, otros por no querer incomodar a la gente o inclusive por ser bastante molestos.

Aunque pocas veces nos detenemos a pensar si esto tiene algún efecto en nuestro organismo. Lo primero que debes de saber es que un estornudo es la expulsión de aire pulmonar a través de la nariz, en una respuesta fisiológica ante la presencia de sustancias o irritantes que el cuerpo humano considera una posible amenaza.

La fuerza de expulsión del aire es casi 20 veces mayor a la presión natural de las vías aéreas, por lo que al aguantar un estornudo pueden dañarse algunas estructuras internas del organismo.

Entre estas se encuentra la trompa de Eustaquio, que al contener esa fuerza, el tímpano puede romperse, produciendo una disminución en la audición, así como dolor, sangrado y una mayor exposición a infecciones.

En otros casos extremos, el detener el estornudo puede ocasionar lesiones en el oído interno y pérdida auditiva, ante la presión generada que se trasmite al sistema de percepción del sonido dentro del cerebro.

Otras de las estructuras afectadas es la lámina papirácea, una pequeña lámina d de hueso localizada entre la nariz y el ojo.

“La presión puede generar que se rompa parte de esa lámina y se escapa parte del aire hacia la cavidad del ojo”, explicó el otorrinolaringólogo Elías Legorreta Marín.

El mismo efecto ocurre en la faringe y laringe, pues ante la acumulación de aire en los tejidos del cuello, la tráquea y las vías respiratorias se comprimen. Ahora ya que lo sabes, debes tener un mayor cuidado cuando de detener un estornudo se trata.

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Dormir con la luz encendida puede ser causante de depresión

La exposición a la luz brillante durante la noche se ha convertido en una constante de nuestros días, observar la tele o la computadora hasta altas horas de la noche o no saber desprenderse del celular se ha vuelto algo común y podría traernos problemas.

De acuerdo con un estudio publicado por la revista Nature, el exponerse a este tipo de luz podría provocarnos depresión y problemas de aprendizaje. Esto al demostrar cómo células especiales en el ojo de ratones (llamadas células ganglionares retinales intrínsecamente fotosensibles o ipRGCs), se activan con luz brillante, lo que afecta el estado de ánimo, memoria y aprendizaje.

“Básicamente, lo que descubrimos es que la exposición crónica a la luz brillante, incluso el tipo de luz que experimentas en tu propia sala de estar en casa, eleva los niveles de una determinada hormona del estrés en el cuerpo, lo que resulta en depresión y disminuye la función cognitiva”, explicó Samer Hattar, profesor de la biología de la Universidad John Hopkins.

Para la investigación, se expuso a los ratones a un ciclo de 3.5 horas y luego a 3.15 horas de oscuridad, para descubrir que los animales desarrollaron comportamientos similares a los de la depresión.

De igual forma, los animales presentaron niveles elevados de cortisol, una hormona de estrés que se ha relacionado con problemas de aprendizaje; por lo que para mitigar los síntomas, los ratones fueron tratados con Prozac, un antidepresivo muy recetado.

“No digo que tengamos que sentarnos en completa oscuridad por la noche, pero sí recomiendo que debamos encender menos lámparas y mantener focos menos intensos, básicamente, use sólo lo que necesita ver”, indicó Hattar.